La reconexión del ramal ferroviario Punta Alta-Bahía Blanca como factor de fortalecimiento transversal  

Por Federico Ignacio Weinhold, Tesorero de AIMAS.

Tomando de punto de partida la cercanía a un nuevo aniversario de la creación del tramo ferroviario entre Punta Alta y Bahía Blanca en el sur de la provincia de Buenos Aires expondremos parte de su importancia en el pasado y más que nada la inspiración para conseguir que sea de sentido común la búsqueda de su recuperación.  Las crónicas dicen que este servicio fué inaugurado el 2 de marzo de 1922, con presencia del legendario Intendente Jorge Moore, autoridades nacionales, francesas y población de las dos localidades y la región, como una extensión del Ferrocarril Rosario-Puerto Belgrano (RPB). Lo que llama la atención es que el llamado RPB se inauguró más de diez años antes que ese día de marzo, el tramo entre Coronel Suárez y Puerto Belgrano del RPB se abrió el primer día del año del Centenario de la Independencia, 1.910. Lo que sucedió entre esos años es lo que se intenta sacar a la luz. Durante esa etapa entre 1.910 y 1.921 tanto la comunidad de Punta Alta como la de Bahía Blanca solicitaron en varias ocasiones al Gobierno Nacional la creación del tramo. Esto se puede corroborar mediante cinco documentos digitalizados de la Biblioteca del Senado de la Nación *1*.

 
 
 
 
 
Este punto se diferencia en general de la creación de otras líneas, ramales o ferrocarriles completos que respondieron en general a objetivos de conglomerados de empresas extranjeras o nacionales como también del Estado Nacional.  En este caso con argumentos de vecinos en un escrito dirigido al Congreso de la Nación Argentina  del 6 de Septiembre de 1917 donde exigen la aceleración de la construcción de las vías. Vecinos bahienses y puntaltenses como González Villar, Miguel Bonfanti, Duprat Aguirrezabala, Juan y José Drysdale, Parral Guarrochena, los Hardcastle, Jacobo Peuser, Gath & Chaves Limitada, Roberto Ardohain, L. Donald Macdonald, Domingo Casabonne,  Louge, etc. En esa presentación se caracteriza al tramo como una cuestión de verdadero interés ya que sería de “incalculables beneficios para todo el comercio y su zona, uniendo con una línea directa,rápida y económica (a Bahía Blanca con Punta Alta, Puerto Belgrano y de allí hasta inclusive Rosario)” *2*   
 
 
Ramal Punta Alta-Bahia Blanca en azul. Usando el archivo kmz de Ferromapas: http://www.ferromapas.com.ar/index.php/descargas
 
Ya en funcionamiento por varias décadas una muestra de su éxito concreto podemos observarlo en las siguientes imágenes (mapa de la provincia de Buenos Aires y un acercamiento del mismo mapa con frecuencias semanales de servicios ferroviarios de pasajeros en 1960, sin contar obviamente las cargas a la ciudad, zona, Base Naval, etc.). Es significativo notar que fuera de la densidad de servicios de Capital Federal y grandes ciudades cercanas en este mapa del doctor en geografía Tetamanti *3* podemos observar que el siguiente nodo con al menos 40 frecuencias semanales es el de Punta Alta-Bahia Blanca. 
 
 
 
Como reflexión concreta más cercana en el tiempo podemos relacionar las consecuencias de las buenas decisiones y directrices público-privadas con el concepto de las smart cities. Esta búsqueda y concreción del servicio ferroviario sin dudas fué un gran paso para aumentar la productividad, sustentabilidad, sostenibilidad,posibilidad de mejoras en la eficiencia de la faz económica sobre nuestro territorio y de resiliencia logística y económica (tener mayor capacidad y alternativa de adaptarse a problemas que afecten al movimiento de carga y pasajeros desde, hacia y mediante Punta Alta).  El haber perdido esta conexión estratégica nos aleja como ciudad, región e inclusive país de este concepto de smart city. Quizás debemos como individuos, instituciones, privados, públicos y obviamente sociedad ser capaces de detectar tanto cuando hay decisiones y comportamientos que ahonden en imprimir inteligencia a la realidad como cuando las decisiones se alejan de cualquier atisbo de ser caracterizadas como “smart”, en este caso la desconexión Punta Alta-Bahia Blanca es un claro ejemplo de involución de nuestra logística y posibilidades económicas con perjuicios pasados, presentes y futuros palpables. En esta situación podemos ver que pasamos como sociedad por los pasos de la llamada ventana de Overton *4*:  de una necesidad, sentido común y apoyo de importantes capas de la ciudadanía que llevaron a la determinación política de construir este enlace a un etapa de cierta indiferencia y mitos erróneos sobre la imposibilidad de sumar el ferrocarril a una localidad como Punta Alta. Se hace evidente que es vital sumar ese vínculo para una zona portuaria de actualidad y futuro con movimiento de cargas y pasajeros nacional e internacional, con Zona Franca (y subzonas), creación y desarrollo de I+D con tecnología y conocimiento local-regional, pesca, energía convencional, energía verde,  turismo, deportes, conservación de la historia, cultura además del medio ambiente con su flora y fauna característica, servicios logísticos, servicios de taller, mantenimiento de bienes de uso navales, posible relación con la creación de un cluster alimentario que genere sinergia entre actores del sector agroindustrial y rubros asociados, Base Militar de envergadura (en el caso de Puerto Belgrano la más importante de la Armada Argentina con demandas y capacidades únicas), etc.  Esta conexión ferroviaria coordinada y atendiendo con excelencia la mayor cantidad de rubros posibles mejoraría tanto la economía como el perfeccionamiento de los recursos materiales, humanos y de servicios frente a su hinterland y frente al mundo. 
 
 
En este video podemos recordar el último viaje  
En este video podemos recordar el último viaje  https://www.youtube.com/watch?v=0ysMRkb__A0
 
Como una pequeña anécdota que nos da la pauta general considerar un requisito el mantener y generar enlaces de transporte físico se puede remarcar la respuesta del emprendedor patagónico Wenceslao Caseres (que desarrolla su vida en Silicon Valley). Ante la pregunta de un periodista argentino sobre que debería hacer Argentina para mejorar su performance en tecnología y conocimiento, dijo que deberíamos tener más vuelos directos de ciudades del interior hacia California que generen conocimiento mutuo y emprendimientos que hoy no existen pero que se facilitarían por el contacto fluido y en red tal como lo logra Internet, esa interconexión le otorga su fortaleza y vitalidad principal así como también sucede en la logística de países de avanzada o que quieren y dan pasos correctos para superarse. 
  
Esto nos muestra a las claras la importancia de elevar la oferta en calidad y cantidad como de modos para tener una red logística fuerte que facilite no solo la economía sino el movimiento de personas para su desarrollo personal y en sociedad favoreciendo la demanda actual percibida a primera vista sino también las actividades que ningún planificador por más bueno que sea podría pronosticar al ser desatadas y eliminadas las limitaciones actuales de infraestructura, servicios y comportamientos asociados.  
 
Desde ya que el lograr que buena parte de la sociedad rosaleña, bahiense y de la zona vea como una necesidad la reconexión ferroviaria es importante pero más aún es referenciarnos y darnos cuenta que, como sucede en otras zonas del país o del mundo, es vital vernos como distritos de un área metropolitana en lo técnico pero más importante aún como una comunidad o comarca que puede crecer más y mejor en conjunto y así tener un presente y un futuro más productivo, próspero y sin un techo autoimpuesto por dificultades totalmente solucionables.   
 
Federico Weinhold, Tesorero de AIMAS Marzo de 2019. 
 

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