Tres años intermodales

Largas esperas y múltiples trámites en la frontera de Cristo Redentor para los conductores de Brasil, Argentina y Chile que llevan economía y no un viaje de paseo.

Foto: Largas esperas y múltiples trámites en la frontera de Cristo Redentor para los conductores de Brasil, Argentina y Chile que llevan economía y no un viaje de paseo.

Ingeniero White, Mayo 27 de 2020

Pasaron ya 3 años desde que 50 técnicos, empresarios, académicos, funcionarios públicos y dirigentes coincidimos en conformar la Asociación Intermodal de América del Sur (AIMAS), la que lográramos fundar y registrar formalmente el 4 de diciembre del mismo año.

El momento mundial que estamos viviendo no habilita tiempo para remembranzas, sino para acciones, y eso es coincidente con la actitud de origen de AIMAS: En América del Norte, la organización IANA fue fundada para atender los intereses y necesidades comunes de un intermodalismo que ya existía, mientras que aquí la hemos creado para promocionar e instalar desde casi cero al intermodalismo dentro de los países y entre vecinos.

Intermodal no es un modelo de infraestructura, sino una actitud filosófico cultural.

Recientemente, el Presidente de Argentina, Doctor Alberto Fernández, puso foco al desequilibrio territorial de su País, el cual repercute en falta de riqueza por la menor oportunidad de producir y consumir que la distancia y falta de oferta logística imponen. Algo que sucede en toda la región.

El modelo de la Economía de Transporte Intermodal, ETI, es el que puede colaborar en eliminar esas diferencias inter e intra regionales que se repiten en toda nuestra América del Sur. Intermodal es un modelo de eficiencia que funciona a partir de múltiples formas colaborativas y de cooperación mutua, que son lo que más necesitamos ante una crisis.

El intermodalismo puede permitir que bajen los costos de la cadena logística entre San Pablo y Santiago de Chile y también ayudar ante COVID19 en el aislamiento entre fronteras y hasta entre regiones internas de los países, pues ni el conductor de un tractor corre riesgo de contagiarse al atravesar miles de kilómetros, ni lo territorios corren riesgo de que el chofer, como vector, lleve y traiga los riegos, ya que en las operaciones intermodales intervienen operarios separados en dos o más tramos del recorrido..

#COVID19Díadespués nos presenta un desafío que podría parecer novedoso pero, por el contrario, las comunidades territoriales de los países al Sur del Tapón de Darién y hasta Cabo de Hornos, requieren fortalecer la economía a partir de movilizar los comercios internos y regionales hasta tanto se vaya recuperando la economía mundial. 

Es en este momento, en el que la necesidad de aislamiento regional y de crisis de las empresas logísticas, en que el modelo intermodal camión-camión o camión-tren o camión-barco o tren-barco permitirá aumentar el giro de capital a cada actor al concentrarse en sus regiones y en sus especialidades más productivas.

Argentina debe suspender el código aduanero que hace prohibitivo que un empresario del camión contrate flete a un barco para llevar un contenedor con mercaderías de consumo interno, y las cancillerías deben priorizar a la logística en los convenios de pasos fronterizos, de modo que prime la eficiencia frente a los retardos de la burocracia. Casi todas son burocracias de los Estados que en lugar de facilitar las economías, las bloquean por dentro de los mismos países.

Somos humanidad por haber aprendido a andar juntos e intermodal es justamente eso: Un modelo asociativo que permite colaborar en la crisis pandémica reduciendo riesgos, y sumar eficiencias para limitar la huella de carbono y ampliar oportunidades a las regiones.

Comisión Directiva de la Asociación Intermodal de América del Sur

Largas espera en frontera, en pleno invierno

2 pensamientos sobre “Tres años intermodales”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *