¿La última milla o la Milla Comercial?

En telecomunicaciones como en logística, el protagonismo del cliente parece transitar más asiduamente el camino del relato que el sendero de la realidad

Si bien en el ambiente cultural del marketing metropolitano se suele referir como la «milla comercial» al espacio glamoroso que recibe y atrae al cliente selecto y de a pie, ¿no es en la primer y última milla en donde la logística se relaciona en forma concreta con el interesado en la carga?

Un profundo y muy amplio debate sin duda se impone, sin embargo, para comenzar, podríamos afirmar que es en los extremos del recorrido logístico en donde radica el interés del cliente, y es allí en donde se produce que alguien envíe o alguien reciba, o alguien compre y alguien venda, y es uno de esos actores el que hace al contrato de la logística, y es quien toma esa logística el que genera el encadenamiento de la consolidación, el transporte y el desconsolidado hasta llegar a destino.

Así, la absoluta mayor parte de la logística local, regional y global, está conectada con alguien que está cerca del cliente, de una de las dos puntas. En lo que no es transoceánico (al menos por ahora), seguramente habrá un operador privado del propio sitio, país o región y es quien se comprometerá cara a cara, aunque esté en un universo intermodal en el que contratará a otros actores para portear a la unidad de transporte que llevará la carga.

Ese actor está en la primer y/o última milla, entonces, ¿por qué razón le decimos «último», si no solo es primero, sino que es también último y muchas veces «de punta a punta»?.

Como el intermodal que desde AIMAS proponemos entender se basa en la demostración económica ventajosa que demuestra el modelo integrado (y cultural) que fundamentalmente resulta de la contratación en una de las puntas cara a cara con el cliente, y que busca los mejores convenios de largo plazo en la troncalización de la carga, de la unidad de transporte, es que sugerimos, a modo de propuesta, definir como:

Milla comercial: al espacio de contacto con el cliente con el que se genera el contrato de logística y transporte, toda vez que ese actor operativo es el que se hace responsable ante el cliente y que es quien busca la mejor oferta para el mismo, beneficiando a toda la cadena de actores que completarán la cadena gracias al contrato logrado por el operador de ese primer tramo (o último) del eslabonamiento.

Aún hay mucho por debatir.

Es claro que todo inicio y terminación de un viaje es realizado en alto porcentaje por el mismo operador que ha concretado el negocio y, para el marco conceptual de la ETI, la Economía de Transporte Intermodal que envuelve al contenedor de 53 pies, ese actor es mayormente parte de la logística del transporte automotor de cargas terrestre que es empresario local de cada país o región.

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Bahía Blanca, Febrero 14 de 2022

Asociación Intermodal de América del Sur 

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